jueves, 29 de diciembre de 2016

Cold Brew Coffee - Café Frío Ezenza

Cold Brew Ezenza



El cold brew o café frío (Versión Ezenza) no es café enfriado. Se trata nada menos que infusionar café con agua a temperatura ambiente o fría.



¿Por qué preparar café frío? 


-Porque la extracción del café que hace el agua fría elimina la acidez y los componentes que afectan a personas que padecen sensibilidad gástrica, como gastritis, úlceras pépticas, etc. 

-Porque la bebida que se obtiene es muy diferente al café infusionado con agua caliente en su sabor, notas y matices. El cold brew /café frío tiene reminiscencias a las gaseosas cola. De hecho, si le agregásemos soda (agua carbonatada) y azúcar, contaríamos con una fórmula muy próxima a la gaseosa más famosa del mundo.

Si precisamos su sabor sin alegorías comerciales, podríamos afirmar que el café frío tiene un dulzor de caramelo y concretas notas de cacao, chocolate, suele presentarse con delicados acentos cítricos. Dependerá del Varietal de la especie Arábica/Arábiga que utilicemos para preparar la bebida. 

¿Cómo se prepara el café frío / Cold Brew? 


La infusión del café con agua fría se realiza en unas 12 a 24 hs. Ese tiempo depende del grado del molido del café, el perfil del tostado, y la temperatura del agua. La variable más importante es la primera. 

¿Cuáles son las proporciones/ratio de café en agua para elaborar Cold Brew - Café Frío? 


En Ezenza, utilizamos 100 gramos de café molido regular/filtro por cada litro de agua. Un paquete de 250g en dos litros y medio (2500 cm3/ml). Puede parecer redundante, aquí lo que redunda no daña. :) 

¿Cómo filtramos el café frío que estuvo 12 o 24 horas infusionando? 

La mejor opción es utilizar un filtro metálico porque hará más rápido y menos tedioso este proceso. Dependerá de la densidad o cantidad de residuos sólidos que pretendamos en la bebida. 
Para ello, la Prensa francesa o cafetera de émbolo es una de las mejores alternativas. También se puede filtrar vertiendo la infusión en el filtro de una cafetera eléctrica desconectada. Y por último, recurrir a filtros de papel o tela. 
En el caso de los filtros de papel, el proceso de filtrado puede ser muy lento y tedioso. En los de tela, puede que la tela transmita sus impurezas y mal sabor a la bebida final. Habrá que analizar cada elemento en particular.

Algunos tragos que podemos preparar con Cold Brew / Café Frío:


-Frapuchinos, a un vaso con hielo y café frío agregamos leche. (Puede ser emulsionada, condensada, de vaca, almendras, de coco, u otra).

-Affogato, a una copa con helado, por ejemplo de Vainilla o crema, se le agrega una medida de café frío. 

-CoffeeTonic, a un vaso con hielo y agua tónica, se agrega una medida de Cold Brew /café Frío.

-CoffeCola, como mencionamos antes, si usamos agua carbonatada / soda, obtendremos una gaseosa muy similar a las conocidas internacionalmente. 

*En ningún caso mencionamos el azúcar que, hay que reconocerle que puede cumplir un rol muy importante en el sabor y atractivo de las bebidas que sugerimos. 
Nosotros, en Ezenza, intentamos contribuir a la prevención de la diabetes, por eso evitamos recomendar el uso de azúcar. 

El azúcar es un ingrediente muy influyente en el sabor final de una bebida fría, como en muchos alimentos. Utilizarlo o no, queda en la decisión de cada uno. 

En Ezenza creamos y brindamos posibles y económicas experiencias sensoriales destinadas al placer de clientes y amigos.

¡Disfruten!

sábado, 24 de diciembre de 2016

¡Felices fiestas!

Gracias a todos ustedes por hacer que Ezenza supere todas nuestras expectativas.

¡Mucha felicidad! :D <3




Cuando decidí crear Ezenza Café de Alta Gama y Ezenza Infusiones, en una ciudad como Olavarría, que me vio nacer, recurrí a unos principios básicos:

-Satisfacer una necesidad de mi prójimo, la gente, la sociedad. Esta necesidad es la de recibir alegría, disfrute de los sentidos, la posibilidad de viajar con ellos, buenas experiencias, alquimia. Compartir con amor.

-Hacer algo que me apasionara. Si no tengo pasiones me las invento para ejercitarme, diría Don quijote. Si no haces algo con pasión y amor, trabajas. Y ese es un concepto difícil de precisar para mi. Ezenza nació para disfrutar.

-Crear e Innovar, los desafíos más inquietantes para un emprendedor. No tenía experiencia en ese eslabón de la cadena, producir. Siempre había tenido la suerte de crear empresas exitosas sin tener que elaborar un producto. Eso implica dar varios pasos más de los que da la potencial competencia. Introducimos conceptos inéditos para el café en Argentina.

-Rodearme de gente más talentosa que yo y liberar toda su creatividad y energía.

-Buscar la máxima calidad y la excelencia. Aquí no se trata de dinero que viene solo. Aquí se trata de motivos de orgullo, valores, dignidad, generosidad, compartir, brindarse.

El resto, lo hizo la gente. Ustedes. Vosotros.

Así es que, gracias. ¡Muchas Gracias!

Los mejores deseos y pensamientos para todos.

Ernesto

jueves, 1 de diciembre de 2016

Un café: El Espresso según Ezenza



El café nos gusta de distintas maneras, preparado con diferentes métodos. Caliente, tibio, y frío. Solo o con leche. Si hay que decidir por uno, sin dudas elegimos el café espresso. Y el Espresso, partiendo de la cultura italiana, como base de distintas bebidas que son deliciosas, exquisitas, cuando tenemos un café de calidad, una máquina adecuada, y una preparación óptima.

Espresso: Entendemos al Espresso como una bebida concentrada de café de entre 30 y 40 ml. Es decir una onza, casi una onza y media. Y surge de la extracción de entre 7 y 9 gramos de café molido de modo tal que, a una presión determinada del agua, a unos 90°C, en unos 25 segundos.

Podríamos hablar del peso de un Espresso pero, ya sería incurrir en precisiones y variables muy puntuales donde interviene el nivel del tostado, el molido, la presión, la dureza del agua, y más. Para simplificar la formula, un Espresso es una infusión de café de 35 cm3 en 25 segundos.

Express. Expreso. Espresso. Este café, se cuenta por ahí, o mejor dicho, hay registros históricos de la primera cafetera de Espressos realizada por Luigi Bezzera al iniciarse el siglo XX. Como su palabra lo indica, el Espresso significa rápido. Estableciendo una analogía con el transporte podríamos pensar en los primeros trenes Expresos y con la connotación de rapidez, funcionalidad y precisión que aún vive en el colectivo social  cuando en la actualidad se hace referencia al término.

Lo cierto es que la costumbre italiana de pasar con poco tiempo a despertarse con un café y seguir camino a desarrollar sus actividades diarias, encontró su satisfacción en Milán. Cabe agregar que sería hacer posible una relación contextual histórica y geográfica  del café. Ingresó a Italia en el siglo XVIII por Venecia. De hecho, los primeros cafés que se sabe en ese país fueron en Piazza San Marco. Primero el Café Florian, y luego el Lavenna. También, podríamos traer a escena al famoso Casanovas que alternaba entre uno y otro para experimentar sus aventuras con las señoras y señoritas de las encumbradas familias que frecuentaban esos ámbitos de interacción  social.

Decíamos, el café ingresa por Venecia, Milán  estaba camino a Roma y era la ciudad con mayor desarrollo industrial ya en la época. No era una casualidad que la primera máquina de Espressos se desarrollara allí.

Suiza es al chocolate lo que italia al café. En suiza no se produce el cacao, pero en ese país se desarrolló el chocolate como producto exquisito o delicatessen. En Italia, tampoco se cultiva café, pero los tanos pusieron su impronta traducida en estilo, alquimia, y hábitos al servicio también del café, como el diseño y la moda en ámbitos como la ropa, los autos, las comidas.

Curiosamente, o el paradigma de muchos productos y prácticas que valoramos en la actualidad surgieron de la escasez y la pobreza. Francia no contaba ni cuenta naturalmente de las mejores materias primas y alimentos, sin embargo, su cocina consiste en adornar, agregar mucho valor a productos de escaso valor. Por eso la cocina francesa ostenta su fama básicamente por las salsas. Su función es ensalsar algo que orignalmente puede ser insulso, soso.

En Italia, podríamos hacer la analogía con los autos. Los especialistas los eligen alemanes, pero las marcas italianas venden más. Don Enzo decía: Una Ferrari no se testea, se compra. Los productos italianos son destinatarios de las compras emocionales, por pasión, por impulso. No hay racionalidad en la elección.

El café, mundialmente, aún hoy, prima la cultura italiana. Por ello, los nombres de las bebidas en base a café tienen nombres italianos. En mayoría. Hasta el café americano. Pero de eso hablaremos en otra ocasión.

Las bebidas en base a café pero con leche también usan nombre italianos. Vamos, el clásico café con leche se atribuye a Viena, pero mundialmente se trata de un Latte, Latte macchiato, Capuchino.

En Argentina, cuando decimos café, no nos referimos al Espresso, pues nos sirven un pocillo con unos 60 a 75 cm3 de café expreso (lo digo así con la denominación más antigua porque ya hay una decena de cafeterías en el país donde un Espresso es un Espresso), y no un Lungo como nos da el bar al que asistimos a habitualmente.

Para gustos, los colores. En Ezenza, tostamos cafés de alta calidad que merecen ser disfrutados por sus cualidades, por ello, les otorgamos perfiles de tueste que destacan sus propiedades más sobresalientes y neutralizamos características que no requieren ser destacadas. La preparación es el siguiente proceso en el que puede aprovecharse o desperdiciarse un café. 

Podríamos asegurar, por lo antes expuesto, que si pedimos un café y nos traen un pocillo hasta sus bordes de bebida, con una crema clara que evidencia una sobre-extracción, el café no es de calidad. Si no se preocuparon en la preparación tampoco en la calidad de la materia prima.
Si en cambio, al pedir un café nos traen un buen Espresso, el café será de calidad. Se ocuparon de su preparación seguramente también de comprar un café de calidad.