
En Ezenza nos apasiona el café, el mate, todas las infusiones, en realidad. Para nosotros, un emprendimiento es una obra de arte destinada a satisfacer las necesidades de nuestro prójimo, de la gente.
Nos interesa todo lo relacionado a la felicidad, la vida, los estados de ánimo y, por ello, nos especializamos en estimular los sentidos. Los sentidos nos conectan con lo que nos rodea. Son esenciales.
No todas las personas son felices con su trabajo o con la actividad que desarrollan para vivir. Eso es determinante, el trabajo ocupa más del 50 % de nuestros días y el 80 % de nuestra vida.
En Tiempos modernos, la película protagonizada por Charles Chaplin, se plantea, entre otras cosas, la alienación, anomia, división de trabajo, rutina, repetición. Para los ojos de científicos sociales habría alimento para hacer un picnic. No, no estamos intentando desarrollar o retomar los conceptos de Marx,o Weber. Es posible que aquí se encuentre ideología, no nos interesa aquí. No aludimos a Stuart Hall, ni a Bourdieu.
Abordamos una problemática de carácter existencial ¿Encontraste tu vocación? ¿Trabajas de lo que quieres? ¿Te apasiona las actividad que realizas para vivir? En la sociedad actual, se evidencia que el tiempo es el mayor y principal activo que tenemos los humanos. Y por eso, es un recurso escaso. Las horas no alcanzan y las personas deben correr de un lado para otro para cumplir con los devenires cotidianos. Hemos llegado a extremos en los que actividades esenciales como dormir o comer se hacen como bajo los efectos de anestesia, robotizadas, mecanizadas. Se ha perdido la impronta romántica de vivir.
¿Pones sal a la comida antes probarla? ¿Tiras dos sobres de azúcar al café antes de degustarlo?
Estas preguntas nos parecen basales, no se alejan de la trivialidad, pero creemos que encierran una realidad más compleja que condimentar o agregar un aderezo a un plato de comida o taza de café. Vivir es sentir. Sentir es vivir. Una verdad de Perogrullo, pero irrefutable.
Los sentidos, retomamos, son esenciales para conectarnos con lo que nos rodea, con la vida. Si la comida nos interesa tan poco como para no darle participación a los sentidos, eso nos está diciendo que -por lo menos- estamos gastando tiempo en cocinar o elegir el menú. Sería más fácil y rápido comprar un complejo nutritivo en grageas, de ese modo ahorraríamos un tiempo destinado a algo que no nos despierta interés y no sentimos.
Si tenemos un trabajo que no nos gusta, estamos desperdiciando muchas horas de cada día, más de un tercio. Si recurrimos a las estadísticas, veremos que el trabajo está presente en unos 40 años de nuestras vidas que, dicho sea de paso, está estimada en unos 70 años. Es decir, el trabajo ocupa un sesenta y pico, casi 70 % de nuestras vidas, ahora, que las expectativas son mayores. Hasta hace unos 10 o 15 años, el trabajo acompañaba a las personas durante el 80 % de su existencia.
Como colofón a este humilde divague, podemos decir que, si vivimos, la mayoría de las personas necesitamos trabajar durante gran parte de nuestra vida, nos tiene que gustar, apasionar, enamorar. Si lo que hacemos no nos complace, debemos incrementar el esfuerzo y trabajar en cambiar esa realidad. Para pensar un rato, cada tanto.
Trabajar de lo que nos gusta es un privilegio que algunos tenemos y que todos merecen. Trabajemos en ello.
Hasta pronto.
:D




