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jueves, 4 de junio de 2015

¿Café en Olavarría? Si, Café Ezenza, en Olavarría


Instalar a Ezenza en Olavarría, una tostaduría artesanal de café de alta gama, tiene algo de osadía. Olavarría, como la mayoría de las localidades del interior de Argentina; por sus dimensiones, no tiene una cultura de usar los bares y cafeterías para hacer un alto a sus actividades cotidianas como si sucede en las grandes ciudades. Buenos Aires, por ejemplo. 

Cuando las distancias entre el lugar donde se desarrolla la actividad laboral y el hogar no son mus largas, y el tiempo necesario para ello no es mucho, es habitual que bares y cafeterías se elijan como destino de una salida y no como un sitio para hacer una pausa en los quehaceres habituales. 

Por otro lado, en Argentina, y quizá por los mismos motivos, en contraste con las ciudades grandes, las localidades del interior eligen el mate como infusión principal. Eso está muy bien. Nos gustan todas las infusiones, y las sabemos saludables. Nos mantienen hidratados, aportan antioxidantes, y sales minerales necesarias para nuestro organismo.

Sigamos con el tema que nos ocupa: Olavarría, Ezenza, el café de alta gama y ¿Por qué no? Las infusiones. 

El agua corriente de Olavarría es de características singulares. Sin entrar en tecnicismos que dejaremos a los especialistas, decimos que el agua de la ciudad es del tipo bicarbonatada sódica, con un PH promedio de 7,8,  Con altos TDS y durezas temporal y total. En términos coloquiales, es agua dura, con mucho sarro, y flúor. 

Un café es un 98 % de agua. Para el resto de las infusiones, desde luego, una obviedad, el ingrediente principal también es el agua. La calidad del agua determina la calidad de una bebida. 
Por eso, y más allá de sugerir que prueben las infusiones con distintos tipos de agua para experimentar las diferencias de sabor, mencionamos que instalar a Ezenza en Olavarría tenía algún atisbo de osadía. 

Hemos realizado muchas pruebas y, sin dudas en los cafés de alta calidad el agua local influye de diferentes maneras en sus notas finales. En instancias concluyentes podemos decir que en general las experiencias son buenas. Con algo de exageración podríamos afirmar que en algunos cafés, óptimas. 

Las cafeteras son las más perjudicadas con el agua de la ciudad. Las máquinas de espressos o express como las eléctricas de filtro, requieren y demandan del uso de un descalcificador periódicamente. La utilización de otros métodos sencillos de preparación del café, pueden ser una alternativa interesante y sin que el sarro resulte tan problemático. La cafetera de émbolo, o prensa francesa, los portafiltros que utilizan filtros de papel, aeropress, o syphon, son opciones a tener en cuenta. Ya hablaremos en otro post sobre los distintos métodos de preparación del café. 

El proyecto no hizo agua. Están dadas todas las condiciones para que Ezenza pueda brindar cafés de alta gama en Olavarría. Por lo mencionado al inicio del presente, en hogares, oficinas, bares y cafeterías. A todos aquellos que gustan disfrutar y compartir una buena bebida que estimula los sentidos. 

¡Feliz viernes para todos ustedes!





lunes, 11 de mayo de 2015

El café, los placeres, la felicidad...





La realidad se construye de percepciones. Ezenza nace a partir de la búsqueda de la felicidad. De la idea de que ésta se presenta por momentos, instantes. Normalmente, los humanos recurrimos a los logros obtenidos para tener noción de si somos felices. Los instantes en que lo somos rara vez se anuncian como situaciones trascendentes. 


Es en esos momentos que compartimos con afectos, en los que disfrutamos de un café, un mate, una copa de vino, o una cerveza, cuando lo que entendemos por felicidad se hace presente. Una infusión, una bebida, suelen ser la excusa para hablar de nuestros proyectos, sueños, o deseos. La felicidad es, en definitiva, una expectativa, una percepción. El dictamen de los sentidos, una sensación.

Ezenza tiene el objetivo de mejorar las condiciones para que la gente pueda soñar, hacer planes, encontrarse, compartir. El medio para brindar gratas experiencias ha sido el café. 

En Argentina el mate es la infusión hegemónica desde la era precolombina. La yerba mate tiene un consumo per cápita de unos 6,5 kilogramos por año. El café, no se cultiva en el país, pues se produce entre los trópicos hasta unos  27° de latitud norte y sur del ecuador. Su consumo no llega al kilogramo por persona al año. 

Ezenza eligió el café para participar de los buenos momentos de las personas porque esta infusión tiene características organolépticas muy hermanadas con el vino, aunque sin alcohol.
Las referencias de catación, el terroir, los varietales,  la influencia de la altura y amplitud térmica en el sabor final de la bebida, las reminiscencias, sus antioxidantes naturales y, la capacidad de transportar a lugares soñados o aspiracionales al ser degustados. Café y vino son una suerte de primos hermanos dedicados a incentivar buenos pensamientos entre quienes los consumen.  

Café y vino tienen y brindan desde lo filosófico el romanticismo necesario para que en ellos haya alquimia. Es decir, el Hombre comienza a percibir el paisaje que lo rodea, asume el protagonismo de su vida, dejando a un segundo plano el hacer para y por una deidad o autoridad superior. Prima la concepción del disfrute de un paisaje, de su prójimo, de los sentimientos, como pasión, amor hacia la naturaleza que lo rodea y entre pares.

El café ha intervenido sin estridencias en los hechos históricos que marcaron y dieron rumbo a la sociedad contemporánea que vivimos. Fue, sino protagonista, testigo prosódico como bebida o ámbito de encuentro dando lugar al nacimiento de compañías de seguros, bancos, diarios, y otras tantas organizaciones que conocemos hoy. Inglaterra, relacionada de inmediato con la cultura del té, a mediados del siglo XVII; llegó a tener dos mil cafés y experimentó movimientos sociales y sucesos como algunos de los mencionados.
Para tomar dimensión aproximada, podemos considerar que el café es una  de las materias primas más comercializadas mundialmente. Se dice, la segunda detrás del petróleo. La bebida más consumida después del agua. Hoy, nadie discute, que es un hito vinculado al despertar cotidiano de la economía del planeta. 

Según la Organización Internacional del Café, unas 1.500.000.000, si, unas mil quinientas millones de tazas de infusiones preparadas con café, se consumen cada mañana. Más del 20 % de la población de la Tierra, recurre al mayor energizante natural que se haya conocido hasta la  fecha, para iniciar su día. No tiene razón alguna debatir o cuestionar decenas más o menos. Lo cierto es, que 1 de cada 5 personas para desayunar, bebe la pócima de la juventud, tal como se conocía a la bebida negra en algunas ciudades latinas de Europa.  

Ezenza, respetando la historia, con aspiraciones de innovación, elaborar artesanalmente café en su máxima expresión de calidad. Donde el cultivo de las semillas, (los granos) se hace de manera sustentable. Seleccionar café verde de pequeños productores que obtengan un dinero justo por su esfuerzo y el de sus familias. De fincas que se ocupan y preocupan por cosechar sólo las cerezas maduras de cafetos organizados por varietales, con beneficio lavado o natural pero concienzudo. Ezenza adquiere micro-lotes con máxima calificación de la producción de algunos de los tantos caficultores que ponen amor en lo que hacen y, están orgullosos del café que producen. 

 Ezenza toma como propia la frase de un experto colombiano: La vida es demasiado corta como para tomar un mal café. Por eso, Ezenza hace y hará café para pocos, pero apasionándose y empeñándose en elaborar lo mejor.

Aprovechamos para compartir un vídeo de History Channel sobre el café. Consideramos que es una manera auspiciosa de presentarnos. Esperamos, ¡Disfruten!