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viernes, 18 de noviembre de 2016

Tendencias ¿Qué hacemos? ¿Qué elegimos? ¿Qué nos hará felices?

Experiencias



Automatización. Robots. Inteligencia artificial. Sistematización. Industrialización. Estandarización. La creatividad. El arte. Lo artesanal. El empleo. La memoria. Los contrastes. La realización personal.

Si observamos los mercados mundiales, las empresas de mayor capitalización bursátil, las que valen más en términos económicos, son las tecnológicas. También mantienen importancia superlativa  las especializadas en alimentos. Tanto las que están dirigidas al sector agro-alimentario como las que se dedican a procesar materias primas para elaborar alimentos.

Curiosamente, nunca antes como ahora, han cobrado tanto protagonismo los cocineros o chef, los emprendedores o trabajadores independientes. Es decir, hoy conviven contrastes como la relevancia de las corporaciones industriales multinacionales que proveen la misma marca de bebidas o galletitas a todo el mundo y hay cocineros famosos  por su actividad en un restaurant que casi nadie en el mundo ha visitado alguna vez.

Pocas empresas son las que venden sus productos a casi todos los habitantes del mundo, y son famosos aquellos pocos hombres y mujeres que cocinan para minorías. La mayoría de los habitantes del mundo trabajan empleados, como dependientes, y se les da relevancia a los emprendedores, los trabajadores independientes en la transformación de la economía mundial.

Los humanos nos distinguimos de otros animales, esencialmente a partir de que cocinamos los alimentos. Un gallina, un mono, dedican gran parte de su tiempo diario a alimentarse. Una verdad: Los humanos no podríamos mantener nuestra estructura muscular y cerebral si usamos el tiempo que dedicamos a alimentarnos incorporando lo que la naturaleza nos brinda sin antes cocinarlo.

La gente cocina cada vez menos pero consume cada más programas televisivos gastronómicos, revistas de cocina y recetas. La humanidad cocina menos y consume cada vez más alimentos procesados industrialmente. El tiempo es un activo más valioso que la calidad de los alimentos que consumimos.

En Ezenza elaboramos artesanalmente, en Olavarría, cafés de especialidad provenientes de fincas de pequeños caficultores. Tratamos de honrar vidas de personas que  brindan su amor, pasión, y su tiempo para que en esa taza de café que en la mañana al despertar puedas disfrutar de una experiencia plena de sabores y reminiscencias placenteras.

El mundo de hoy propone cambios de paradigmas constantemente. Nuestros padres se sintieron realizados si alcanzaron a tener su casa, un auto, y tal vez, un mismo empleo durante toda su vida activa. Las nuevas generaciones ven su realización personal en la libertad, poder viajar, descubrir y, seguramente tendrán muchos empleos diferentes a lo largo de sus vidas.

Hasta hace unos años, se aspiraba a tener bienes materiales. Hoy, se busca materializar los deseos a partir de las experiencias.




jueves, 24 de septiembre de 2015

¿Pones azúcar al café antes de probarlo? ¡Cuidado! Hay cosas para analizar de tu vida.





En Ezenza nos apasiona el café, el mate, todas las infusiones, en realidad. Para nosotros, un emprendimiento es una obra de arte destinada a satisfacer las necesidades de nuestro prójimo, de la gente. 

Nos interesa todo lo relacionado a la felicidad, la vida, los estados de ánimo y, por ello, nos especializamos en estimular los sentidos. Los sentidos nos conectan con lo que nos rodea. Son esenciales. 

No todas las personas son felices con su trabajo o con la actividad que desarrollan para vivir. Eso es determinante, el trabajo ocupa más del 50 % de nuestros días y el 80 % de nuestra vida. 

En Tiempos modernos, la película protagonizada por Charles Chaplin, se plantea, entre otras cosas, la alienación, anomia, división de trabajo, rutina, repetición. Para los ojos de científicos sociales habría alimento para hacer un picnic. No, no estamos intentando desarrollar o retomar los conceptos de Marx,o Weber. Es posible que aquí se encuentre ideología, no nos interesa aquí. No aludimos a Stuart Hall, ni a Bourdieu. 

Abordamos una problemática de carácter existencial ¿Encontraste tu vocación? ¿Trabajas de lo que quieres? ¿Te apasiona las actividad que realizas para vivir? En la sociedad actual, se evidencia que el tiempo es el mayor y principal activo que tenemos los humanos. Y por eso, es un recurso escaso. Las horas no alcanzan y las personas deben correr de un lado para otro para cumplir con los devenires cotidianos. Hemos llegado a extremos en los que actividades esenciales como dormir o comer se hacen como bajo los efectos de anestesia, robotizadas, mecanizadas. Se ha perdido la impronta romántica de vivir. 

¿Pones sal a la comida antes probarla? ¿Tiras dos sobres de azúcar al café antes de degustarlo? 

Estas preguntas nos parecen basales, no se alejan de la trivialidad, pero creemos que encierran una realidad más compleja que condimentar o agregar un aderezo a un plato de comida o taza de café. Vivir es sentir. Sentir es vivir. Una verdad de Perogrullo, pero irrefutable. 

Los sentidos, retomamos, son esenciales para conectarnos con lo que nos rodea, con la vida. Si la comida nos interesa tan poco como para no darle participación a los sentidos, eso nos está diciendo que -por lo menos- estamos gastando tiempo en cocinar o elegir el menú. Sería más fácil y rápido comprar un complejo nutritivo en grageas, de ese modo ahorraríamos un tiempo destinado a algo que no nos despierta interés y no sentimos. 

Si tenemos un trabajo que no nos gusta, estamos desperdiciando muchas horas de cada día, más de un tercio. Si recurrimos a las estadísticas, veremos que el trabajo está presente en unos 40 años de nuestras vidas que, dicho sea de paso, está estimada en unos 70 años. Es decir, el trabajo ocupa un sesenta y pico, casi 70 % de nuestras vidas, ahora, que las expectativas son mayores. Hasta hace unos 10 o 15 años, el trabajo acompañaba a las personas durante el 80 % de su existencia. 

Como colofón a  este humilde divague, podemos decir que, si vivimos, la mayoría de las personas necesitamos trabajar durante gran parte de nuestra vida, nos tiene que gustar, apasionar, enamorar. Si lo que hacemos no nos complace, debemos incrementar el esfuerzo y trabajar en cambiar esa realidad. Para pensar un rato, cada tanto. 


Trabajar de lo que nos gusta es un privilegio que algunos tenemos y que todos merecen. Trabajemos en ello. 

Hasta pronto. 

:D