martes, 26 de mayo de 2015

El café hace bien o mal?




Mito o realidad, la creencia de que ciertos alimentos y bebidas son buenos o malos  para la salud se instalan en el sentido común o en el colectivo social.
Es muy posible que usted, amigo lector, haya escuchado versiones antagónicas sobre las bondades o prejuicios del café.

Sin dudas, podemos decir que todo exceso es perjudicial. 

¿Qué es un exceso hablando de café?

Hablamos de 5 tazas diarias, o más. Si usted padece de gastritis o tiene alguna afección de próstata, nos animamos a sugerirle que no tome más de una taza diaria. 

¿Está embarazada? 

Hay una creencia instalada en el sentido común o en el imaginario colectivo que el café provoca partos prematuros o incluso abortos. No hay investigaciones publicadas en medios de divulgación científica que corroboren dicha creencia. De cualquier manera, un médico pragmático le sugerirá que no tome cantidades excesivas de café, ni de vino, ni de otra infusión. Dos tazas diarias o una copa al día no le harán daño, a nadie probablemente. 

La ingesta de carnes rojas o blancas en exceso tampoco traerán buenos resultados a un organismo humano. Suprimir esos alimentos de su dieta tampoco es la solución. A menos, claro está, que un nutricionista elabore suplementos que compensen las proteínas que deja de incorporar. Este ejemplo trata de graficar lo importante que es el equilibrio, la mesura. 

Volviendo al café, podemos asegurar que es una de las bebidas más saludables de las que se tenga conocimiento en nuestra cultura. Hablamos de café natural, no consideramos el café soluble o instantáneo que es un derivado, una suerte de primo segundo, si buscamos lazos afectivos. 

Parvas de información se generan a diario sobre los alimentos, sucesos, etc. Lo cierto es que, en el afán de producir contenido, el periodismo comunica a partir del subjetivismo de su autor. Por eso, encontrará artículos con ciertas afirmaciones y otros, con aseveraciones totalmente opuestas a las primeras. 

¿Cuál es la verdad? 

Quienes hemos vivido algunos años, con seguridad fuimos testigos de posturas antagónicas sobre un determinado diagnóstico o tratamiento entre médicos; versiones opuestas en distintos medios sobre una misma noticia. Para cada refrán o dicho popular hay otro que lo contradice. Verbigracia: Al que madruga dios lo ayuda. No por mucho madrugar se amanece más temprano. 
En la era de la información, datos son los que abundan, lo que se requiere es un criterio de análisis y de proceso de esa información.  
A la sabiduría popular se la puede considerar así, sabia, porque sus aservos suelen ser efímeros. Lo que hoy es blanco mañana probablemente sea negro. El cambio extremo de la opinión de la noche a la mañana es notable. Por eso, nadie mejor que uno para determinar lo que nos hace bien o nos hace mal. 

¿Sufre de insomnio?

Tome café en el desayuno y en la merienda. Evite tomar una taza de la bebida después de cenar y media hora antes de irse a la cama. "Hágase de  hábitos saludables", diría mi médico. Y concluía: "No haga muchas rutinas de sus días porque cuando llegue a mi edad concluirá que se olvidó de vivir". 

Desde aquí le sugerimos: Lea un libro, mire menos noticias, disfrute de un buen café. Si es Ezenza, mejor.  
Hasta la próxima. 

¿Mito o realidad? Compartimos a continuación un vídeo que usted juzgará con su criterio. Si tiene dudas, ¡Fantástico! Investigue y podrá sacar sus propias conclusiones. 



lunes, 11 de mayo de 2015

El café, los placeres, la felicidad...





La realidad se construye de percepciones. Ezenza nace a partir de la búsqueda de la felicidad. De la idea de que ésta se presenta por momentos, instantes. Normalmente, los humanos recurrimos a los logros obtenidos para tener noción de si somos felices. Los instantes en que lo somos rara vez se anuncian como situaciones trascendentes. 


Es en esos momentos que compartimos con afectos, en los que disfrutamos de un café, un mate, una copa de vino, o una cerveza, cuando lo que entendemos por felicidad se hace presente. Una infusión, una bebida, suelen ser la excusa para hablar de nuestros proyectos, sueños, o deseos. La felicidad es, en definitiva, una expectativa, una percepción. El dictamen de los sentidos, una sensación.

Ezenza tiene el objetivo de mejorar las condiciones para que la gente pueda soñar, hacer planes, encontrarse, compartir. El medio para brindar gratas experiencias ha sido el café. 

En Argentina el mate es la infusión hegemónica desde la era precolombina. La yerba mate tiene un consumo per cápita de unos 6,5 kilogramos por año. El café, no se cultiva en el país, pues se produce entre los trópicos hasta unos  27° de latitud norte y sur del ecuador. Su consumo no llega al kilogramo por persona al año. 

Ezenza eligió el café para participar de los buenos momentos de las personas porque esta infusión tiene características organolépticas muy hermanadas con el vino, aunque sin alcohol.
Las referencias de catación, el terroir, los varietales,  la influencia de la altura y amplitud térmica en el sabor final de la bebida, las reminiscencias, sus antioxidantes naturales y, la capacidad de transportar a lugares soñados o aspiracionales al ser degustados. Café y vino son una suerte de primos hermanos dedicados a incentivar buenos pensamientos entre quienes los consumen.  

Café y vino tienen y brindan desde lo filosófico el romanticismo necesario para que en ellos haya alquimia. Es decir, el Hombre comienza a percibir el paisaje que lo rodea, asume el protagonismo de su vida, dejando a un segundo plano el hacer para y por una deidad o autoridad superior. Prima la concepción del disfrute de un paisaje, de su prójimo, de los sentimientos, como pasión, amor hacia la naturaleza que lo rodea y entre pares.

El café ha intervenido sin estridencias en los hechos históricos que marcaron y dieron rumbo a la sociedad contemporánea que vivimos. Fue, sino protagonista, testigo prosódico como bebida o ámbito de encuentro dando lugar al nacimiento de compañías de seguros, bancos, diarios, y otras tantas organizaciones que conocemos hoy. Inglaterra, relacionada de inmediato con la cultura del té, a mediados del siglo XVII; llegó a tener dos mil cafés y experimentó movimientos sociales y sucesos como algunos de los mencionados.
Para tomar dimensión aproximada, podemos considerar que el café es una  de las materias primas más comercializadas mundialmente. Se dice, la segunda detrás del petróleo. La bebida más consumida después del agua. Hoy, nadie discute, que es un hito vinculado al despertar cotidiano de la economía del planeta. 

Según la Organización Internacional del Café, unas 1.500.000.000, si, unas mil quinientas millones de tazas de infusiones preparadas con café, se consumen cada mañana. Más del 20 % de la población de la Tierra, recurre al mayor energizante natural que se haya conocido hasta la  fecha, para iniciar su día. No tiene razón alguna debatir o cuestionar decenas más o menos. Lo cierto es, que 1 de cada 5 personas para desayunar, bebe la pócima de la juventud, tal como se conocía a la bebida negra en algunas ciudades latinas de Europa.  

Ezenza, respetando la historia, con aspiraciones de innovación, elaborar artesanalmente café en su máxima expresión de calidad. Donde el cultivo de las semillas, (los granos) se hace de manera sustentable. Seleccionar café verde de pequeños productores que obtengan un dinero justo por su esfuerzo y el de sus familias. De fincas que se ocupan y preocupan por cosechar sólo las cerezas maduras de cafetos organizados por varietales, con beneficio lavado o natural pero concienzudo. Ezenza adquiere micro-lotes con máxima calificación de la producción de algunos de los tantos caficultores que ponen amor en lo que hacen y, están orgullosos del café que producen. 

 Ezenza toma como propia la frase de un experto colombiano: La vida es demasiado corta como para tomar un mal café. Por eso, Ezenza hace y hará café para pocos, pero apasionándose y empeñándose en elaborar lo mejor.

Aprovechamos para compartir un vídeo de History Channel sobre el café. Consideramos que es una manera auspiciosa de presentarnos. Esperamos, ¡Disfruten!